Pensar, desde la isla y más allá.

El propósito principal del siguiente texto es repasar y explorar los rasgos distintivos del cine de David Fincher (Colorado, Estados Unidos, 1962). Con una genial filmografía que cuenta con títulos infravalorados como The Game (1997) y Panic Room (2002), este meticuloso cineasta ahonda en la tendente atracción y fascinación por los asesinos en serie1. Entiendo que es uno de los principales responsables de que, en las últimas décadas, la cultura pop se haya abocado por consumir el lado oscuro de la psicología humana2 –podemos mencionar, entre otras, a Se7en (1995) y Fight Club (1999)–. Dicho esto, y debido a que hace unos días se celebró el décimo tercer aniversario del estreno comercial de la cual considero su mejor película –en lo personal, una de mis favoritas–, hoy les hablaré de Zodiac (2007). Antes, quiero relatar brevemente la influencia de dos investigaciones aficionadas en la captura de estos peligrosos criminales y así colocar en contexto algunos paralelos entre la película en cuestión y otros hechos reales. Que comience el juego…

Al momento de su súbita muerte en 2016, la escritora de true-crime Michelle McNamara se encontraba en una exhaustiva investigación para esclarecer los crímenes cometidos por el “Golden State Killer”. Durante 1976 hasta 1986, este asesino cometió una serie de asesinatos y violaciones sexuales en California. En aquel entonces, la policía no dio con pistas ni rastros suficientes para una captura. El viudo de McNamara, el comediante y cinéfilo Patton Oswalt, asistido por profesionales, logró concluir con la investigación y publicó el libro titulado “I´ll Be Gone in the Dark”3. En 2018, este caso dio un giro sorpresivo cuando un anciano de 72 años, Joseph James DeAngelo Jr., fue arrestado por estos crímenes, y muchos atribuyen que las pesquisas de McNamara posibilitaron atar cabos sueltos y permitieron ese importante paso4.

Otro ejemplo de amateurs como McNamara son los protagonistas de la serie-documental, Don´t F**k with Cats: Hunting an Internet Killer (Netflix, 2019). En tres adictivos episodios, se nos recuenta la historia sobre un grupo de expertos en tecnología que lograron atrapar, a través de los recursos de la internet, a Luke Magnotta, quien cometió, grabó y posteó asesinatos de animales y de una persona. Los entrevistados, por su parte, reflexionaron de aquellos motivos que impulsaron estas acciones, bajo un sentido de compromiso y sensibilidad ante el mal que impera en la sociedad.

A diferencia de McNamara y los muchachos tecnológicos –que pueden alardear con finales imbuidos de justicia–, el caso del “Zodiac Killer” resulta paradigmático porque hasta la fecha sigue inconcluso. No hay señales de que pueda ser resuelto de manera definitiva. Esta frustración es la espina dorsal de Zodiac. Basada en el libro homónimo, recuenta la espectacular investigación policial, así como el revuelo mediático, que generó este escurridizo asesino, que inició en las postrimerías de 1969, se extendió durante la década de los 70 y aterrorizó toda la costa de la bahía de San Francisco. Específicamente, la trama se centrará en un detective de homicidios de la policía, David Toschi (Mark Ruffalo), en un reportero de noticias locales, Paul Avery (Robert Downey Jr.) y en un curioso y bienintencionado caricaturista, Robert Graysmith (Jake Gyllenhaal) –quien, en la vida real, escribió el libro, el cual fue adaptado por el guionista James Vanderbilt–.

La trama invertirá tiempo en dos vertientes importantes y mortificantes. Primero, recreará las complejas dimensiones de este peculiar proceso investigativo: detalles pormenorizados, conflictos entre jurisdicciones, trámites burocráticos, incompetencia en las fuerzas policiales e inercia administrativa a los fines de garantizar un debido proceso. Segundo, quizás el más devastador y angustiante, es el sacrificio y resquebraje personal que sufrirán nuestros héroes en el desarrollo de la infructuosa captura. No obstante, es en este punto en que la película presenta su principal interés: no es atrapar al asesino en sí, sino más bien en retratar la progresiva obsesión de los protagonistas ante el misticismo y la comprensión del mal que arrastra y motiva al asesino.

En contraste, Zodiac no difiere de otras obras cinematográficas de Fincher. Por ejemplo, la sociopatía es una característica esencial en el perfil de los asesinos en serie5. Sin necesidad de cometer en repetidas ocasiones crímenes deleznables, algunos personajes tratados por este director, como la Amy Dune (Rosamund Pike) en Gone Girl (2014) o el Tyler Durden (Brad Pitt) de Fight Club, entran dentro de esta categoría. Por otro lado, también delinea personajes sin ningún tipo de empatía humana, pero de excepcionales aptitudes, como la Lisbeth Salander (Rooney Mara) de The Girl with the Dragon Tattoo (2011) o la interpretación maquiavélica del guionista Aaron Sorkin sobre Mark Zuckerberg (Jesse Eisenberg) en The Social Network (2009).

De igual forma, no podemos obviar de este recorrido a la serie Mindhunter (2017), de la cual Fincher ha dirigido varios episodios y le ha impregnado de su estilo visual –tal como sucedió con House of Cards (2013-2018)–. Como bien señala el crítico mexicano Mauricio González Lara, la historia del primer departamento de psicología forense del FBI permite explorar temas tan macabros y envolventes como “(…) los laberintos mentales de sicópatas e investigadores para reflexionar sobre la naturaleza subjetiva del mal, el extravío existencial (…) y los efectos del creciente empoderamiento femenino sobre la sociedad estadounidense”6. Este último punto es clave ya que se puede extrapolar para entender más las frustraciones de Zuckerberg o el temor aprehensivo del esposo de Amy Dune (personificado en la película por Ben Affleck).

Estas obsesiones, aunque diseccionadas en su filmografía, encuentran una conjugación perfecta en Zodiac. Los patrones descritos con anterioridad encajan en el perfil omnipresente del “Zodiac Killer”, pero siempre discutido por los investigadores. Por otro lado, a simple vista, Robert Graysmith parecería un personaje motivado por fines ulteriores –su profesión no tiene nada que buscar en el caso–, pero Fincher no oculta en él algunas aspiraciones de notoriedad ante el caso, como bien sucede con Toschi y Alvery. En otras palabras, la psicología es aplicada en doble vía: tanto para escudriñar al asesino en serie, como para comprender la psiquis de los personajes principales. Esta obsesión, infiere el largometraje, podría ser confundida por nuestros héroes como una “pasión”.

Otro aspecto destacable de Zodiac –que demuestra la capacidad de narrador cinematográfico de Fincher– es que el suspenso no recae tanto en la acción, sino más bien en los actos de recolectar información. En términos diegéticos, esto obliga que los diálogos estén concebidos con una elegancia en la verborrea y en la interacción entre personajes. Muchos datos son lanzados con una rapidez apabullante y vertiginosa. Esto no surtiera efecto sin el compromiso tenaz de un disciplinado reparto, quienes abrazan la compulsión de sus personajes. Para contrastar esto, el propio Fincher llevó el concepto de obsesión al mismo proceso de filmación, con el cual intentó alcanzar el perfeccionismo. Tanto así que reintentaba muchas escenas hasta el punto en que abrumó a Jake Gyllenhaal, provocó a que Robert Downey Jr. colocara jarras llenas de orina en el set como protesta, mientras que Mark Ruffalo lo tomó variado7. Quizás esta sea la clave para alcanzar la atmósfera extenuante que embarga a los personajes.

Del mismo modo, en términos artísticos, esta decisión anticlimática de Fincher le refuerza a consolidar una estética y puesta en escena sombrías, y propulsada por una meticulosidad clínica8 en el manejo de la cámara. De la mano del director de fotografía Harris Savides –quien cosechó una dilatada carrera detrás de Sofia Coppola, Noah Baumbach, Woody Allen, Gus Van Saint, Ridley Scott y Jonathan Glazer–, Fincher captura un aura saturada en una paleta de colores oscuros y nítidos que contrastan con las retorcidas situaciones que esboza Zodiac. Como sostiene un videoensayo en las redes, la cámara de este realizador es hipnótica9. Asimismo, Fincher deja traslucir sus influencias cinematográficas, principalmente al cine paranoico y periodístico de Alan J. Pakula en All the President´s Men (1976): la sala de redacción del “San Francisco Chronicle” es una versión pulida del “The Washington Post” de Carl Bernstein y Bob Woodward en el caso Watergate.

En conclusión, esto demuestra que el cine de David Fincher es un constante ejercicio temático sobre las cualidades menos halagadores de las personas. No sólo porque se dedica a estudiar en su totalidad la psicología de los asesinos en serie, sino que sus protagonistas, además de presumir cuestionables personalidades, se exhiben al borde de fantasear o idealizar estos crímenes. Graysmith no es distinto a Michelle McNamara o al grupito de hackers de la serie-documental referida: también busca un propósito y una ilusión de corrección. Sin embargo, Zodiac, más que ser un thriller satisfactorio, es un monumental testamento sobre la obsesión y la desazón ante una realidad más recurrente en el día de hoy: los finales felices son escasos. Suerte que Fincher se lo goza y nos lo manifiesta con unos bríos tremendos. Esta tenacidad obsesiva, para mí, lo pone en el grupo de autores cinematográficos.

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Ysidro Eduardo García R. es abogado. Oriundo de San Francisco de Macorís. Egresado de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM). Desde joven, es un amante del séptimo arte y la crítica de cine. Ha tomado cursos de Producción Cinematográfica en la Escuela Altos de Chavón.

Fuentes consultadas:

[1]. CARUSO, Jay. Our serial obsession with killers. Periódico estadounidense “Washington Examiner” (versión digital). Publicado el 22 de febrero de 2019. Disponible en el siguiente enlace: https://www.washingtonexaminer.com/opinion/our-serial-obsession-with-killers

[2]. BECK, Julie. The Grisly, All-American Appeal of Serial Killers. Revista de contenido contemporáneo “The Atlantic” (versión digital). Publicado el 21 de octubre de 2014. Disponible en el siguiente enlace: https://www.theatlantic.com/national/archive/2014/10/the-grisly-all-american-appeal-of-serial-killers/381690/

[3]. SMITH, David. ´Without my daughter, drinking would have been a problem´: Patton Oswalt on bereavement. Periódico británico “The Guardian” (versión digital). Publicado el 10 de junio de 2019. Disponible en el siguiente enlace: https://www.theguardian.com/tv-and-radio/2019/jun/10/patton-oswalt-bereavement-without-daughter-drinking-would-have-been-problem

[4]. ROSENBERG, Eli. She stalked the Golden State Killer until she died. Some think her work led to the suspect´s arrest. Periódico estadounidense “The Washington Post” (versión digital). Publicado el 26 de abril de 2018. Disponible en el siguiente enlace: https://www.washingtonpost.com/news/true-crime/wp/2018/04/26/she-stalked-the-golden-state-killer-until-she-died-some-think-her-work-led-to-the-suspects-arrest/ 

[5]. VRONSKY, Peter. Asesinos en serie: breve introducción a la especie. Periódico español “El País” (versión digital). Publicado el 2 de marzo de 2020. Disponible en el siguiente enlace: https://elpais.com/cultura/2020/02/28/babelia/1582905102_688244.html

[6]. GONZÁLEZ LARA, Mauricio. Mindhunter: adiós al hogar soñado. Revista cultural “Letras Libres” (versión digital). Publicado el 22 de octubre de 2019. Disponible en el siguiente enlace: https://www.letraslibres.com/mexico/cinetv/mindhunter-adios-al-hogar-sonado

[7]. SUTON, Koraljka. Fincher’s ‘Zodiac’: A Suspenseful and Thrilling Combination of Police Procedural and Newspaper Film That Masterfully Chronicles the Progression of Obsession. Revista cinematográfica “Cinephilia & Beyond” (versión digital). Disponible en el siguiente enlace: https://cinephiliabeyond.org/zodiac/

[8]. EVERY FRAME A PAINTING. David Fincher – And the Other Way is Wrong. Videoensayo colgado en “Youtube”. Publicado el 1 de octubre de 2014. Disponible en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=QPAloq5MCUA

[9]. NERWRITER1. How David Fincher Hijacks Your Eyes. Videoensayo colgado en “Youtube”. Publicado el 18 de octubre de 2017. Disponible en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=GfqD5WqChUY

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