Pensar, desde la isla y más allá.

         “No se piensa más que en

                                                                                            aforismo y definiciones”.

                                                                                               Miguel de Unamuno.

1

Solo se es feliz en el olvido.

Testigos, los que han muerto,

Los que prefieren nueve veces

Hacerlo en vida, en el fluir

Si no es personal es del otro.  

Hijo del olvido antes de nacer,

Después de nacido de a gotas

Hasta formar la masa perecedera

Del color de la presencia a la del olvido.

2

Mañana que puede ser hoy, 

Este cuerpo no será tuyo 

Como lo entiendes polvo, carne,

Sino de la ilusión águila, jaguar.

¿Debería de preocuparte?

Llevas tanto tiempo con él, 

Has abusado tanto de sus 

Virtudes, de sus maldades

Que se ha convertido en defectos 

Reconciliables en los que se

Reflejan las habitaciones a oscuras 

Donde has dormido, a veces, despierto

Con el fluir del río donde te bañabas

Con todo y ser propiedad del olvido, 

Del polvo incinerado en el viento,

Pasto de seres vivos transitorios 

Que lo genera tu forma vital o astral 

Cuando te sueñas en un camino de flores

Perdido, reencontrado como ilusión. 

3

Mañana, puede ser al levantarte

Del salto de la huella a la reminiscencia

Precoz, a alguien que se te parezca:

No hace rato soñaste lo irreconciliable.

¿Sabes dónde queda lo imposible?

¿Lo que ha sido alcanzado para irse?

4

Siendo ayer no eres feliz.

Mañana, el triste desenlace

De lo perecedero, del ámbar:

Tesoro de los deslices 

Significativo de los colores 

Indefinibles, definibles

En las pesadillas acuciantes

Del tiempo vivido.

El hoy, qué es sino quien,

¿No será mañana? 

¿Gimes? La ilusión que se

Sueña parece un camino

Con tres salidas: la de la vida,

La de la muerte, la del olvido.

5

Si solo se es feliz en el olvido.

La sed de llegar a él tiene el rostro 

Del polvo, del agua, de no encontrar

Cómo saciarla ni en el útero de los colores

Imperecederos, mortales en la respiración.

Yo, en la mira del olvido reclamo despertar

Con un grito. Lo único que oye el olvido. 

6

Si solo eres feliz donde hay olvido, donde 

Se le quiere ignorar con exclamaciones 

Sagradas: OM, Dios, ¿Quién anda ahí?

Memoria del mar, olvido escrito 

Dentro de una botella 

Plástica, aliento escritural: Maya. 

____

Amable Mejía es poeta y narrador. Doctor en derecho de la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Autor de El amor y la baratija, El otro cielo y Primavera sin premura, novela.

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