Pensar, desde la isla y más allá.

CARACOLA

A Luis Aquino, in memoriam

En 2015, en ocasión de celebrarse el centenario del nacimiento de Frank Sinatra, fueron lanzadas dos compilaciones de sus grabaciones en directo en programas de radio en las décadas de los 30s, 40s y 50s del pasado siglo, totalizando 133 piezas remasterizadas, la mayor parte de las cuales permanecían inéditas: 107 en una colección de cuatro discos compactos con el título “A Voice On Air, 1935-1955” (Columbia Legacy 99712) y otras 26 en un quinto CD titulado “Lost and Found: The Radio Years” (Smithsonian 147142), con una duración total de seis horas y 20 minutos.

Cuando el 8 de septiembre de 1935, tres meses antes de cumplir 20 años y formando parte del cuarteto The Hoboken Four, hace su debut Frank Sinatra en la radio, esta era la principal y más asequible fuente de entretenimiento e información que tenía el público en Estados Unidos. A partir de dicho debut, en el programa Major Bowes’ Amateur Hour que transmitía la National Broadcasting Company (NBC), y durante los siguientes dos decenios, Sinatra tendría una presencia radial muy frecuente, cantando en vivo en numerosos programas y también en transmisiones que se hacían desde las salas de espectáculos donde se presentaba, primero con las orquestas con las que empezó como vocalista (la de Harry James y la de Tommy Dorsey) y luego tras emprender su carrera de solista.

Millones de oyentes a todo lo largo y ancho de Estados Unidos sintonizaban esos programas y transmisiones radiales que catapultaron a Sinatra al estrellato, el cual consolidó gracias a las industrias discográfica y cinematográfica, en esta última de manera especial cuando demostró su talento para la comedia y la danza en los tres musicales que protagonizó junto a Gene Kelly (“Anchors Aweigh”, “Take Me Out to the Ball Game” y “On the Town”) y para el drama en los dos roles en que fue nominado al Oscar como mejor actor de reparto (“From Here to Eternity”, resultando ganador del premio) y mejor actor principal (“The Man with the Golden Arm”).

Además de las canciones (muchas de las cuales Sinatra no volvería nunca a grabar comercialmente en ninguno de sus álbumes de estudio), las compilaciones lanzadas en 2015 contienen breves discursos, comentarios y hasta anuncios comerciales de los patrocinadores que el propio Sinatra decía y cantaba, así como participaciones de otros artistas, entre ellos Nat King Cole, Bing Crosby, Benny Goodman, Doris Day, Peggy Lee, Slim Gaillard, etc.

Entre los números más interesantes de los cinco discos, resaltan un mosaico de la obra de los hermanos Gershwin, “Porgy and Bess” (Summertime; It Ain’t Necessarily So; Bess, Oh Where’s My Bess?); los temas de las películas “El Mago de Oz” (Over the Rainbow) y “Casablanca” (As Time Goes By), entonces recientes, hoy clásicos; así como canciones de Cole Porter (I Get a Kick Out of You; Just One of Those Things; Night and Day), Irving Berlin (How Deep Is The Ocean; Be Careful, It’s My Heart; There’s No Business Like Show Business) y otros grandes compositores del cancionero estadounidense.

A Sinatra le tocó vivir la transición del disco de laca de 78 rpm al formato de álbum de vinilo de 33 rpm conocido como LP (long play) y al de los sencillos de 45 rpm (singles). En 1952 sale del sello Columbia con el cual grababa desde 1943 y en 1953 firma con Capitol con el que permanecería hasta 1961 cuando se independiza y funda su propia empresa discográfica, Reprise. Interesante lo que nos dice Charlotte Greig en su libro “Los 100 discos más vendidos de los 50” (Editorial LIBSA, Madrid, 2005):

“Sinatra es una figura clave en el desarrollo del mercado del LP y no sólo por su popularidad. Fue el primer artista pop en ver realmente las posibilidades del LP como un formato por derecho propio… Cada uno de los LP de Sinatra de los años 50 grabados para Capitol estaban expresamente concebidos como tales. Así, ¡Songs For Swingin’ Lovers! está hecho de canciones de amor con mucho ritmo; In The Wee Small Hours es sensiblero y triste, mientras que Come Fly With Me tiene canciones con temas de viajes”.

Agrega la citada autora: “Otro motivo por el que los discos de Sinatra influyeron tanto fue la atención prestada a sus carátulas… demostrando de qué forma la portada artística del exterior podía complementar la música de dentro, algo que hoy damos por hecho”. Es bueno recordar que en la primera entrega de los premios Grammy (1958), su álbum Frank Sinatra Sings For Only The Lonely ganó en la categoría de mejor cubierta.

En aquella década de los 50, Sinatra tuvo más álbumes que cualquier otro artista entre los cien más vendidos, con un total de diez en las posiciones que aparecen entre paréntesis: A Jolly Christmas from Frank Sinatra (13), Frank Sinatra Sings For Only The Lonely (25), Come Dance With Me! (35), Songs for Swingin’ Lovers! (37), Come Fly with Me (72), In The Wee Small Hours (77), No One Cares (79), A Swingin’ Affair!  (83), Pal Joey (84) y Where Are You? (86).

En la siguiente década, sólo un álbum de Sinatra (ahora con su propio sello Reprise), Strangers In The Night, figuró entre los cien más vendidos, ocupando el puesto 68. Otros álbumes notables de Sinatra en los años 60 fueron los que hizo junto a Antonio Carlos Jobim (Francis Albert Sinatra & Antonio Carlos Jobim), Duke Ellington (Francis A. & Edward K.) y Count Basie (Sinatra-Basie: An Historic Musical First, It Might As Well Be Swing y Sinatra At The Sands With Count Basie And The Orchestra), así como Nice ‘n’ Easy, September Of My Years, A Man And His Music, Moonlight Sinatra, That’s Life (cuya canción titular volvió a ponerse de moda hace algunos meses al ser empleada en la banda sonora de la película “Joker”), The World We Knew (que contiene el muy exitoso dueto con su hija Nancy, Somethin’ Stupid) y My Way (cuya canción titular se convirtió en su himno emblemático).

Aunque en 1977 se había estrenado la película “New York, New York” en la que Liza Minnelli interpretó en una escena la versión original de la canción del mismo título, esta se convirtió en emblema musical de dicha ciudad y adquirió fama internacional después que Frank Sinatra la grabó como parte de su triple álbum Trilogy: Past, Present, Future en 1980.

Ya cuando se acercaban a su final, tanto el siglo XX como la vida de Frank Sinatra, este volvió espectacularmente a la cúspide de la popularidad con sus dos álbumes de duetos (Duets en 1993 y Duets II en 1994), cerrando con broche de oro su extraordinaria carrera discográfica que nos sigue llenando de asombro y deleite, a 22 años de su fallecimiento que se cumplirán el 14 de mayo. De las más de mil canciones que grabó, les dejo de muestra una minúscula pero representativa docenita:

Theme From New York, New York (Fred Ebb, John Kander) del álbum Trilogy: Past, Present, Future (1980):

My Way (Paul Anka, Claude François, Jacques Revaux, Gilles Thibault) del álbum homónimo (1969):

The World We Knew (Over And Over) (Bert Kaempfert, Herbert Rehbein, Carl Sigman) del álbum homónimo (1967):

Somethin’ Stupid (C. Carson Parks) del álbum The World We Knew (Over And Over) (1967):

That’s Life (Kelly Gordon, Dean Kay Thompson) del álbum homónimo (1966):

Strangers In The Night (Bert Kaempfert, Charles Singleton, Eddie Snyder) del álbum homónimo (1966):

Summer Wind (Hans Bradtke, Heinz Meier, Johnny Mercer) del álbum Strangers In The Night (1966):

It Was A Very Good Year (Ervin Drake) del álbum September Of My Years (1965):

Fly Me To The Moon (In Other Words) (Bart Howard) del álbum It Might As Well Be Swing (1964):

Come Fly With Me (Sammy Cahn, James Van Heusen) del álbum homónimo (1958):

I’ve Got You Under My Skin (Cole Porter) del álbum Songs For Swingin’ Lovers! (1956):

You Make Me Feel So Young (Mack Gordon, Josef Myrow) del álbum Songs For Swingin’ Lovers! (1956):

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Jimmy Hungría. Gestor cultural y cinéfilo. Amante del teatro, de la música. Aspirante a chef. Autor del libro Gastronomía musical y bibliografías en construcción y de la columna Tívoli.

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